Yëi busca convertirse en Itipaikë, el gran líder espiritual de su comunidad. Su encuentro con evangelizadores lo obliga a abandonar su forma ancestral de vida. Veinte años después, su hijo Katë crece inmerso en las tradiciones de sus ancestros, pero Yëi le prohíbe seguir su legado y lo obliga a asistir a la iglesia. Desilusionado, Katë escapa a la ciudad, enfrentándose a los peligros de la vida urbana. Una conmovedora llamada de su madre lo lleva de regreso a casa, donde encuentra a Apo en su lecho de muerte. Desesperado, promete tomar yaje para reunirse con ella, y, guiado por un chamán, descubre su verdadero propósito y transforma su comunidad.